lunes, 15 de octubre de 2012

Ya es hora...

Llegó el momento, ¿hay algo que agregar?

El tan temido y a la vez esperado, postergado pero quizá también anhelado momento. Lo alargué lo mas que pude pero dormí y desperté y aún estaba ahí…debí tomar la decisión…debo hacerlo ya.

Vida que sabes de mi vivir
¿es acaso que se debe pagar por haber querido y logrado ser feliz en circunstancias diferentes a las comunes…¿es que no hay otra alternativa mas que sea feliz ahora aunque sea un momento y pague después con elevados intereses?...me he negado a creerlo así.
He tomado caminos diferentes, alternos, criticados, rechazados y sentido a mas no poder, pero he reconsiderado, he vuelto, me he mostrado con humildad y disposición y entonces el látigo del verdugo se ha solazado sobre mis espaldas…he aguantado mucho tiempo creyendo que lo merezco pero es solo la maldita culpa la que me hizo su juguete. ¿Comodidad? También, ¿porque no aceptarlo y reconocerlo?, finalmente la verdad es la verdad.

La osadía por amar a un “primer alguien” debe ser pagada con la lejanía y ausencia de otros "alguien" o con la aceptación de los requiebros de un “tercer alguien” - ¿se entendió?  …o... si haciendo caso al mandamiento he vivido como he creído dejando que la corriente del corazón me lleve de la mano a disfrutar un mundo que se me ofreció y se me dió…¿ porque ahora la necedad, el orgullo o la posesión sostenida por el orgullo deben hacerme sentir que he hecho mal y debo pagar, cuando lo único que hice fue seguir mi conciencia?

Mi rostro ya no es el mío.. es apenas una mueca del original…la desolación lo ha invadido, trastornado y transformado…no soy yo, apenas me parezco. No duermo, queriendo que el padre tiempo extienda su magia sobre mi indecisión y me “aparezca la solución perfecta".
Busco entre los conocidos, entre los compañeros, en el feis, en el msn, entre los escombros, una solución afín, una salida adecuada, entre la realidad y mi conciencia, entre el deber y el desear, entre lo personal y lo general…algo que me haga saber que lo vivido se vale, que lo elegido se aprueba, que lo querido se tiene…

Hay opción…pero no me agrada. Ya es hora de que le de “play “.
Seguramente es hora del cambio de ruta pero, ¿tomar una decisión basada en la ansiedad por la prisa…o... en el enojo porque no es lo que deseo o espero o esperaría? He aquí el disturbio, el problema mental del problema…y sin embargo se mueve, el tiempo sigue, no se detiene
Ya mis ojos me delatan y en la cara se me ve. Es hora que me ponga fresco, dejar la timidez, el miedo pues, la cobardía, desilusión, decepción… sé que con solo desear o necesitar no basta, no es la respuesta. Es el momento de hacer el impacto, activarme.

El instante es crucial e inevitable…venga pues, démosle otra oportunidad a la vida, a esta vida, a esta forma de vivir la vida…
Ahora mismo, ya! empezaré a volver de mi viaje de ida; necesito vivir una vida más sana, en todos los sentidos claro… Seguir mejores caminos; el mejor café y también por qué no, las mejores manzanas, la mejor diversión y en el grupo mejor, los mejores amigos.
Hasta hoy, sólo fui lo que soy, he podido luchar y hasta a veces ganar. Entiendo que no pueden dejar de sonar las campanas nomas porque yo tengo algo que hacer. Si la vida seguirá conmigo o sin, mi entonces quiero que sea conmigo.

Acepto que no soy el más fuerte ni quiero serlo, solo lo necesario, no más; que no tengo el valor ni el deseo de ocultar mis más hondas heridas. Decido vivir una vida tranquila sin dejar de ser soñador, no necesito ser un sujeto más serio.
 Podré subir, podré subir…habemus cambio?

2 comentarios:

Mario Galeana dijo...

"Necesitaba estas tormentas, este huracán-nohuracán para poder enfrentarme a lo verdaderamente importante, al hecho terrible y definitivo de que mi vida se está diluyendo y a la espantosa responsabilidad de que aún puedo hacer algo para evitarlo"
Tu texto me recordó este fragmentito de un libro de José Agustín. "Dos horas de sol".
Un saludo.

Plateros:He llegado a ser un alumno de A.A. en vez del maestro que alguna vez llegué a creer que era... Carta de 1949. dijo...

Saludos camarada de ilustre apellido y esfuerzos continuos...en cuatro palabras lo expusiste mejor que yo.