lunes, 20 de agosto de 2012

El hombre propone y...

Esto no es una reflexión…¡son chingaderas! Yo no discutía con Dios pero…

Es algo pensado a través del compartimiento de mis queridos compañeros - AJ y MB - y la convivencia de ayer con los muchachos (my kids to); me hace recordar primero, y darme cuenta también, de cómo mi vida y la del ser humano en general está llena de estas circunstancias llamadas “imprevistos”. Lo primero que pensé fue titularlo los imponderables pero nunca imagine la cantidad de artículos escritos bajo ese nombre. Así que siguiendo el ejemplo de los AA, no quise que mi escrito fuera “la decimotercera salida

IMPONDERABLE: Circunstancia imprevisible o cuyas consecuencias no pueden estimarse: Se aplica al elemento, circunstancia o hecho que sucede de manera inesperada e inevitable y tiene consecuencias que no se pueden conocer, precisar o que no se pueden prever. imprevisible, azar, contingencia, eventualidad, riesgo, impensado, inesperado, , desprevenido, inopinado, repentino, súbito, fortuito, como llovido del cielo, como caído de las nubes., de golpe y porrazo, de improviso, de sopetón, insospechadamente.

Nuestra vida cotidiana está llena de eventualidades, cosas que nos suceden sin que podamos predecir los resultados con exactitud. ¿Sabemos a ciencia cierta que ocurrirá lo que deseamos según nuestros planes? ¡Claro que no! A los sucesos donde interviene el azar se los llama "aleatorios" o "probabilísticos". Diremos que hay una probabilidad muy grande mientras más certeros hayan sido nuestros movimientos pero no podemos tener la certeza de ello. En el diario vivir son más frecuentes las situaciones que podemos atribuir al azar (eventos o sucesos aleatorios) que las que corresponden al acontecer previsible con exactitud aunque mi creencia me dice que no existen las casualidades.

¿Existe el azar o no…? si no existe ¿todo es cosa de Dios?...ah, cuantos años pasé deshojando esa margarita!

La primera vez que me quedé impactado comprobando hasta que punto en mi vida yo planeo y el imprevisto aparece, fue cuando me preparé para mi primera escritura…un día antes de la salida tuve que decidir contra mi voluntad el no asistir, debido a la enfermedad de mi padre. No pasó nada aparentemente pero me dejo esa experiencia. Tomé la siguiente preparación aunque ya no entendí nada de nada, y fui a escribir…

La realidad, vista desde mi perspectiva humana, me lleva a preguntar: ¿por qué? y no hay respuesta, cuando menos a primera instancia, la respuesta llegará seguramente conforme se desarrollan los acontecimientos. El silencio de Dios levanta muchos interrogantes. Parece que no hay sentido en lo que sucede; más aún, casi siempre parece que no es justo. En momentos como esos, en los cuales me he sentido en medio de una encrucijada y se apodera de mi el desconcierto, suelo preguntarme: ¿En qué nos ayuda a bien la tragedia? Debido a mi sinrazón, muchas ocasiones he tenido la absurda audacia de buscar explicación a hechos que no la tienen, como por ejemplo, el día en que pretendí consolar a alguien ante la muerte insospechada de su familiar, con un argumento ridículo.

Ya lo dijo el sabio (aquí el nombre): “...es mejor reconocer que se nos ha dado muy poca información como para que podamos explicar las causas de todas las aflicciones que experimentamos en un mundo imperfecto y afectado por el defecto

Podría hacer una larga lista de la trayectoria de mis experiencias criticas y/o las de otras personas, pero solo pondré un caso que espero sirve de ejemplo: las personas que a últimas fechas han asistido a su experiencia con una gran esperanza...y…han tenido que regresar con la amargura de haber sido atracados, golpeados y/o violentados.

Debo decir, entre paréntesis para no confundir, que también se viven infinidad de chingonerias no previstas cotidianas que me hacen feliz. Encontrar dinero en mi ropa, en algún libro o en la calle. Revisar el correo y ver que entre el cúmulo de mails de amenazas, oferta de drogas gratis, virus y panfletoscibernéticos, hay alguno que es de alguien que me escribió para saber cómo estaba.

Ciertamente, casi siempre me estuve recriminando mis deficiencias, deseando todas aquellas cualidades que no tengo o que no veo en mi, - porqué a pesar de los años que llevo transitando por este mundo, no podría decir “ya me conozco” - . Desear lo que no tengo, la casa, el coche, el dinero, la personalidad, el intelecto y hasta el descaro que tienen otros. Seguramente que esto le pasa a la mayoría...... Lo confieso, a mi me pasó muchas veces por la cabeza. Y me doy cuenta ahora de ello, cuando el valor que me doy a mí mismo, es lo que me queda y es lo que soy.

La salud, la edad, me ponen “trabas”, la falta de apoyo, de oportunidades, los amigos que ya no están, el desencanto y más etcéteras que no puedo quiero decir, contribuyen a que el límite se imponga y me detenga a meditar. Decir hasta aquí llegué, y replantearse la vida, si que requiere valor.

Adversidad le llaman otros...pero ¿es deveras adverso para nuestra vida o se trata en realidad de las grandes oportunidades? Por ejemplo mi pasado, en algún momento lo pasé muy mal, eso me llevó a generar en esos muchachos (la familia que formé -o desformé -) de los que hablo, dolor, amargura, resentimiento...ayer conviví con ellos de poquísima mauser. Pudimos charlar, reir, disfrutar...llenarnos de contentamiento pues. Puedo decir que somos una familia adulta y no solo por la edad.

El trabajo. Cuando me he quedado sin él suelo pensar que ahora si ya valió madre...sin embargo, esa adversidad me ha llevado a superar mis limitantes y mi baja estima debido a que debo cubrir necesidades que nadie más lo hará. He debido aprender cosas y hasta oficios, cosa que en otras circunstancias (cuando he estado cómodo) no lo hice.Por cierto, nuevamente estoy en esa "calamidad".

En fin...como dijera el hojas sueltas ..."la adversidad es para ti la escalera que...bla, bla, bla"

Ver lo que he levantado con mi propio esfuerzo, y aunque sean tres cosas, finalmente esto es lo que hay. Quiero decir, la esencia, lo que soy yo mismo y ¿porqué no estar contento de haber llegado donde he llegado?, cuando cierta edad ya se cierne sobre mi cabeza y soy invisible para un porcentaje altísimo de la sociedad. El amarme un poco más, no implica una realidad egocéntrica. En ésta etapa de la vida, es un verdadero interés y respeto que he de sentir por mi mismo; es luchar por redescubrir mi experiencia oculta que tenía sin valorar, destapar la creatividad que quiere salir de esa caja de truenos en la que convertí mi existencia, es ejercer de superviviente y ofrecerme la oportunidad de descubrir la maravilla de persona que soy, porqué aún estoy a tiempo. ¿No es asombroso?

Ya que nadie lo va hacer por mi, aceptaré los imponderables que la vida me ha impuesto y aún más los que me falten, que pueden no ser pocos, reconozco que solo me queda mi singularidad, y esto es mi legado, la huella que dejaré cuando ya no esté, es decir, yo mismo.

La vida está llena de contingencias, quizás de ahí estribe su belleza, del yo no se mañana, aunque ya la práctica de los Pasos me prepara para reaccionar frente a las situaciones límite.



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