martes, 10 de febrero de 2009

obsesion celestial


Obsesión celestial
Lo abandone en la noche y en el día;

Lo abandone en el arco de los años; lo abandone en el ciego laberinto de mi propia memoria; y en medio de las lágrimas, y detrás de las risas me escondía.

Esperanzas fugaces vislumbre de lo alto; pero rápidamente me vi precipitado a las sombras siniestras, a las profundidades abismales; Para huir de esos pies, que todas mis jornadas perseguían.

Y aquí mi descripción de Dios
Pero en persecución lenta y tranquila, con paso imperturbable, majestuoso, caminaban los pies siempre constantes; Y una voz mas constante todavía que los serenos pies, me repetía:

“Todo a ti te traiciona por que me traicionaste” “Nada quiere albergarte por que tu no me albergas; Todo de ti se evade por que tu no me llevas”.

Y la descripción de nuestra vida
En la loca aventura de juveniles fuerzas, Sacudí las columnas de mis horas más bellas Y entre mi propia vida me sepulte; Sangrante y mancillado emerjo de las ruinas de mis años perdidos; En los escombros yace mi juventud doliente; y mis días crujientes, en humo evaporados, se esparcen y se rompen como el sol en un río.

La incesante búsqueda se aproxima al final
Esa voz me rodea como un mar tempestuoso.

Y la voz dice en conclusión
“¿Esta acaso la tierra fragmentada, sin piedra sobre piedra destrozada?¡Todas las cosas huyen de tu alcance por que de Mi te fuiste! Vil quimera; Acción inútil, vana, lastimera.¡No encontraras quien quiera prodigarte un amor que mitigue tus faenas!¡El vació será tu recompensa!”

“Para lograr amor es necesario algo que tú no has hecho: merecerlo. Barro humano. De todo lo creado la más fútil arcilla ¿No sabias que no has ganado meritos eternos? ¿De quien esperaras amor sincero? Solo de Mi; tan solo Yo lo entrego”.

Y lo siguiente nos trae consuelo
“Todo te lo quite, no para herirte, sino porque en Mis brazos lo buscaras. Todo lo que creíste perdido entre tus sueños infantiles, lo tengo en Mi morada. Levántate. Mi mano te sostiene. ¡Ven a mi casa!”

La respuesta del alcohólico
A mi lado resuena su pisada; ¿Es acaso mi sombra, la sombra de Su mano protectora que se extiende cuidando mi jornada?

Y la respuesta de Dios
“Ven, tu, el mas amado, el más débil, el más acongojado. No busques más: ¡Yo soy el quebuscabas!”.

francis thompson