miércoles, 7 de octubre de 2009

Doce Pasos Agnósticos

He de reconocer abierta y públicamente mi apego a AA desde el día de mi llegada hace ya algunas 24 horas.

Como a miles de personas, primero el Grupo y después el Programa de AA, cambiaron mi vida para bien.

A través de eso me convertí en fiel seguidor y hasta fanático de AA (o de lo que creí que era AA), por lo cual no aceptaba que pudiese haber alguna falla o algo parecido y pensé que en el Programa todo estaba perfecto: y no me equivoqué; el programa es prácticamente perfecto, cosa que no puedo decir de los alcohólicos que todo lo entendemos mal, que lo tergiversamos, solo contemplamos lo que nos conviene, o como las religiones, traducimos el texto equivocada y convenencieramente, etc.

El día de hoy me parece que soy un poco más abierto y receptivo al respecto – eso creo yo –, y me doy cuenta que es verdad que nuestro programa debe ser inclusivo y nunca exclusivo, abierto a todo tipo de minorías.

Una de estas minorías son aquellos que llegan con serios problemas en algunas áreas de sus vidas y que no quieren o no pueden creer en algo o alguien (Segundo Paso).

En la actualidad, en nuestra época, el día de hoy pues, han crecido o se han destapado, mas que nunca, el ateísmo, el agnosticismo y demás corrientes que no quieren saber absolutamente nada que este fuera de la evolución como “creencia”: ¿AA les cerrará la puerta?, por supuesto que no.

Todos tenemos cabida, todos podemos entrar, todos son bienvenidos; y aunque no deseen una creencia, también se pueden recuperar.

Buscando, llegué a algo que quiero compartirles:



Para los agnósticos que les gustaría practicar el Programa, esta versión de los Doce Pasos de Alcohólicos Anónimos ofrece redacción ligeramente distinta de los seis pasos que hacen referencia a Dios o a un Poder Superior. Esta versión parece haberse originado en AA agnóstico, en California.

1. Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol, que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.

2. Llegamos a creer y aceptar que necesitamos los puntos fuertes más allá de nuestro conocimiento y recursos para devolvernos el sano juicio.
[Original: Llegamos a creer que un Poder Superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio.]

3. Tomamos la decisión de confiar nuestra voluntad y nuestras vidas al cuidado de la sabiduría colectiva y los recursos de los que han buscado antes que nosotros.
[Original: Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos.]

4. Hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.

5. Admitimos ante nosotros mismos sin reservas, y ante otro ser humano, la naturaleza exacta de nuestros defectos.
[Original: Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano la naturaleza exacta de nuestros defectos.]

6. Estuvimos dispuestos a aceptar ayuda para dejar ir todos nuestros defectos de carácter.
[Original: Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios eliminase todos estos defectos de carácter.]

7. Con la humildad y la apertura tratamos de eliminar nuestros defectos.
[Original: Humildemente le pedimos que nos quitase nuestros defectos.]

8. Hicimos una lista de todas las personas a quienes habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar a todos ellos.

9. Reparamos directamente a cuantos nos fue posible, excepto cuando el hacerlo perjudicaría a ellos o a otros.

10. Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.

11. Buscamos a través de la meditación mejorar nuestro conocimiento espiritual y nuestra comprensión de la forma de AA de la vida y descubrir el poder de llevar a cabo esa forma de vida.
[Original: Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros lo concebimos, pidiéndole solamente conocer su voluntad para con nosotros y la fortaleza para cumplirla.]

12. Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar este mensaje a los alcohólicos y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.


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